AOVE: ¿cuántos tipos de aceite deberíamos tener en casa?

Siendo España el mayor productor mundial de aceite de oliva y que en nuestro país existan múltiples variedades, llama la atención que en la mayoría de las casas solo tengamos un tipo de aceite.

Igual que utilizamos un tipo de tomate diferente según lo que vayamos a cocinar o probamos distintas variedades de una misma fruta y teniendo en cuenta que el aceite es la base de nuestra cocina, ¿no deberíamos tener más tipos de aceite en nuestras casas? Es el debate que plantean Alexandra Kicenik y Simon Poole, dos expertos internacionales presentes en la pasada edición de la World Olive Oil Exhibition.

¿Cuántos aceites deberíamos tener en casa?

Según Alexandara Kicenik Devarenne, cofundadora de Extra Virgen Allianze y conferenciante de la WOOE, esto se debe a que “el aceite de oliva es una parte tan importante en el paisaje español que mucha gente lo da por sentado y no le presta la atención que merece. Como el consumidor no sabe cuál es el verdadero valor del aceite virgen extra, lo que hace es comprar el más barato porque considera que es lo suficientemente bueno para cubrir sus necesidades”.

Simon Poole, médico de Cambridge, autor del libro La Dieta del Aceite de Oliva y conferencinte de la WOOE afirma que «el aceite de oliva es un potente antioxidante y además hay investigaciones científicas que demuestran que la mezcla de antioxidantes y otros nutrientes durante el proceso de cocción crean una combinación muy saludable. Algunas personas optan por utilizar los aceites vírgenes menos costosos para cocinar, aunque una buena calidad de aceite de oliva virgen extra más fuerte maximizará los beneficios antioxidantes y antiinflamatorios de una comida, debido al mayor nivel de los componentes saludables», explica.

Mínimo tres aceites de oliva en casa

“El consumidor debería tener, como mínimo, dos aceites de oliva: un virgen o virgen extra para cocinar de precio asequible, y un virgen extra, mejor, para su uso en crudo. Si el dinero no es problema, por supuesto que puede utilizar un AOVE de mayor calidad para cocinar, donde no se puede rebajar la calidad es en el de uso para crudos. Si ya estás utilizando un buen AOVE en frío, aconsejo tener uno más, por ejemplo más afrutado o más fuerte, para que puedas experimentar con diferentes sabores. Por lo que ¡tres aceites en la cocina es un buen número!», comenta Alexandra Kicenik.

Para Simon Poole, “los aceites más fuertes son mejores para cocinar porque mantienen más el sabor, mientras que los suaves a menudo se reservan para ensaladas», añade.

El autor de La Dieta del Aceite de Oliva nos da las claves para ir a comprar aceite: «lo primero que hay que buscar es un excelente aceite de oliva virgen extra, de un buen productor regional, para utilizarlo cada día en la cocina y después gastarse más dinero en un par de botellas de aceite de oliva virgen extra de alta calidad de diferentes variedades para combinar con platos a los que añadir sabor. De esta manera podemos disfrutar de los extraordinarios beneficios para la salud del AOVE a un precio asequible”.