Los cigarrillos electrónicos, incluso sin nicotina, pueden dañar los vasos sanguíneos

El auge del cigarrillo electrónico se produjo por la creencia de que podía suponer una alternativa segura e incluso saludable al tabaco, o que podía servir para dejar de fumar. La ausencia de estudios científicos e investigaciones en el momento de su irrupción provocó que se dieran por validas ciertas afirmaciones, pero lo cierto es que con el paso de los años las evidencias científicas han comenzado a llegar y no respaldan, para nada, el uso del cigarrillo electrónico.

Hace unos meses, investigadores de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard hallaron la presencia de contaminantes microbianos en productos como cartuchos de un solo uso o líquidos. En concreto, después de analizar 75 productos muy extendidos en el mercado americano descubrieron que el 23 por ciento contenía trazas de endotoxinas, un agente microbiano encontrado en las bacterias gramnegativas, y el 81 por ciento contenía trazas de glucano, que se encuentra en las paredes celulares de la mayoría de los hongos. La exposición a estas toxinas microbianas se ha asociado con innumerables problemas de salud como asma, reducción de la función pulmonar e inflamación.

Ahora, una nueva investigación, en este caso a cargo de expertos de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos), concluye que ‘vapear’ puede ser dañino para los vasos sanguíneos, incluso cuando el vapor está completamente libre de nicotina. Los resultados de la investigación, publicada en la revista ‘Radiology’, alertan de que un único espisodio de ‘vapeo’ provocó entre los participantes en el estudio, no fumadores, un flujo sanguíneo reducido y una función endotelial deteriorada.

El endotelio, que recubre la superficie interior de los vasos sanguíneos, es esencial para una circulación sanguínea adecuada. Una vez que está dañado, las arterias se engrosan y la sangre fluye hacia el corazón y el cerebro puede cortarse, lo que provocaría un ataque al corazón o un derrame cerebral. Es decir, a la larga, el uso de cigarrillos electrónicos podría acarrear graves problemas de salud.

Algunos datos relevantes

  • Se produjo una reducción del 34 por ciento en la dilatación de la arteria femoral.
  • La exposición a los cigarrillos electrónicos también condujo a una reducción del 17,5 por ciento en el flujo sanguíneo máximo.
  • También se produjo una reducción del 20 por ciento en el oxígeno venoso.
  • Por último, los expertos determinaron una reducción del 25,8 por ciento en la aceleración de la sangre después de la liberación del manguito, la velocidad a la cual la sangre volvió al flujo normal después de siendo restringido.

«Los cigarrillos electrónicos se anuncian como no dañinos, y muchos usuarios están convencidos de que solo están inhalando vapor de agua.. Pero los solventes, saborizantes y aditivos de la base líquida, después de la vaporización, exponen a los usuarios a múltiples problemas en el tracto respiratorio y los vasos sanguíneos«, concluye la doctora Alessandra Caporale, principal autora de la investigación.