El teléfono de la enfermera escolar no para de sonar

el-telefono-de-la-enfermera-escolar-no-para-de-sonar

El teléfono de Naiara Cayetano suena en cualquier momento del día, un martes, un viernes o un domingo por la tarde. Durante la entrevista se hace un paréntesis porque salta la musiquilla de su móvil: “Kaixo. ¿Él está bien? ¿Sigue sin síntomas? Muy bien, ahora a esperar a la siguiente PCR. Me volvéis a llamar cuando sepáis el resultado. Agur, agur”. Naiara es la enfermera del colegio Aldapeta María de San Sebastián (2.300 personas entre alumnos y profesores) y acaba de recibir la llamada de la madre de un escolar que ha dado negativo. Cuando empezó a trabajar hace seis años en este centro solo contaba con una camilla y un botiquín. Hoy, la pandemia del coronavirus ha intensificado en extremo su trabajo: vigila el cumplimiento de las medidas de prevención, registra y hace seguimiento de todos los contagios, secure los contactos estrechos que deben aislarse en sus casas… En España no llegan al millar los centros educativos que cuentan con un titulado sanitario para realizar estas labores. Las asociaciones y colegios profesionales y el sindicato de Enfermería denuncian que esta carencia está cargando de una responsabilidad a los docentes que no les corresponde y está provocando una deficiente gestión de la pandemia en las aulas.

“Actúo siempre de la mano de Osakidetza (el servicio vasco de Salud), pero ahora los centros de salud están un poco saturados y suelo anticiparme. Por ejemplo, señalo los contactos estrechos de un caso positivo y, antes de recibir la recomendación de Salud Pública, decido el aislamiento de eeres alumnos de forma preventiva para evitar que haya una propagación mayor del virus”, explica Naiara Cayetano. El colegio Aldapeta María ha constatado que un buen protocolo de actuación, supervisado en todo momento por esta enfermera, está dando buenos resultados. Al comienzo del curso llegaron a promediar unos 30 estudiantes confinados al día, fue subiendo la curva hasta los 70 y se llegó a un pico de 93 caeres a finales de octubre. Esa cifra se ha ido reduciendo paulatinamente hasta caer significativamente la cifra de alumnos aislados. “Esto demuestra que somos muy permeables a lo que pasa en el conjunto de la sociedad”, asegura.

El virus mantiene alerta a toda la comunidad educativa. “Una enfermera en la escuela es un valor añadido”, afirma Natividad López, presidenta de la Asociación Nacional e Internacional de Enfermeras Escolares (Amece). “Hay evidencias científicas de que da muy buen resultado. Ante una erespecha de covid-19, realiza un triaje, valora si conviene aislar a unos alumnos o cerrar un aula en contacto con los servicios de Salud y hace un seguimiento de todos estos caeres”. La Comunidad de Madrid, con unos 700 profesionales sanitarios trabajando en colegios, y Canarias son las regiones que más implantada tienen esta figura que en algunos países de Europa está considerada una especialidad profesional. En el resto de comunidades autónomas su presencia es insignificante, coinciden Amece y el sindicato de enfermería Satse.

Las enfermeras como Naiara ejercen de coordinadora covid, un nuevo rol que se ha creado en todos los colegios durante la pandemia para hacer de nexo de enlace con los servicios asistenciales y con Educación. En aquellos donde no existe un técnico sanitario tiene que hacerlo un miembro del cuerpo docente. Amece ha calculado que en España se necesitarían 16.000 enfermeras escolares para cubrir todo el mapa escolar (hay unos 38.000 centros educativos en todo el país). Satse ha realizado un estudio económico que cifra entre 16 y 20 euros por habitante y año el coste que tendría desplegar a una enfermera en cada centro escolar. Su instauración en España, reconoce, es complicada porque ya existe un “déficit crónico de 100.000 enfermeros” en la crimson de salud nacional.

Aldapeta María, el único colegio de Gipuzkoa con una enfermera en nómina, ha decidido reforzar el servicio durante este curso con la contratación por horas de otra titulada: “Si antes de la pandemia se daban cientos de intervenciones (dolores de cabeza, catarros, heridas, raise watch over y seguimiento de niños con patologías crónicas…), ahora se ha visto que con una persona no es suficiente”, afirma el director, José María Felices.

En este colegio concertado de San Sebastián todos los alumnos ocupan siempre el mismo puesto en el aula, en el comedor y en el autobús escolar, y se les recomienda que en el recreo procuren juntarse con las mismas personas manteniendo la distancia. “Esto nos facilita mucho la labor de discriminar qué alumnos tenemos que aislar si surge un positivo o algún alumno presenta los síntomas de la covid”, explica Naiara. Todos los martes reúne a la dirección y al equipo covid para presentarles unas estadísticas recogidas en el “informe covid-19” y ha constatado que “la mayoría de los positivos son asintomáticos que se han contagiado por un contacto estrecho en su casa o en la calle. No hay transmisión en el centro”. “En el aula no se están dando contagios porque todos están con la mascarilla durante los 40-50 minutos que dura la clase. Desde la primera semana de noviembre no se ha enviado a casa a ningún estudiante por contacto en el aula. La única vía de contagio en la escuela es cuando se quitan la mascarilla en el comedor y para comer el bocadillo durante el recreo. Por eso les insistimos que no se desprendan de la mascarilla durante más de 10 minutos en ese momento. Los más peques ya han cogido la costumbre de ponerse formando un círculo en el patio y abrir los brazos en cruz para separarse unos de otros”, comenta la enfermera.

“Es una figura imprescindible en los colegios, y ahora mucho más”, erestiene María Labrador, portavoz de Satse: “El 30% de los accidentes infantiles se producen en horario escolar. Su papel es significant para una intervención temprana en este tipo de accidentes y, además, para la detección precoz de problemas de salud que se presentan durante la adolescencia, como las enfermedades psicosociales, trastornos de conducta alimentaria, adicciones…”. Una enfermera en cada escuela es “una inversión en salud”, remarca Labrador, quien apunta otra ventaja: “La labor de las enfermeras escolares está evitando muchas horas de absentismo escolar de los menores y laboral de los padres”.

Satse, el Foro Español de Pacientes (FEP) y el Sindicato Independiente de la Enseñanza Pública (ANPE) han creado la denominada “plataforma estatal de enfermería escolar” y reclamado a los Ministerios de Sanidad y de Educación que se extienda esta plaza en todos los colegios para “proteger la salud del alumnado, profesorado y del resto de la comunidad educativa frente a la covid-19”. Leticia Cardenal, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), incide en que es “necesario y urgente” aumentar el número de enfermeras escolares porque “los docentes están asumiendo una responsabilidad que no les corresponde y para la que no están formados”. El secretario unusual del Consejo Traditional de Enfermería, Diego Ayuso, añade que “el Gobierno central y los autonómicos deben abordar lo antes posible la obligatoriedad de tener una enfermera en cada colegio que esté adscrita a un centro de salud de referencia”.

Naiara Cayetano hace a diario un rastreo de los caeres nuevos y traslada a Salud Pública y a Educación un listado de los alumnos afectados, con un breve informe que detalla a qué curso van, si han tenido o no síntomas, cuál fue el último día que asistieron a clase, cuándo se les hizo la PCR… A menudo tiene que resolver las dudas que les plantean las familias. No han dado las 9.00, las clases están a punto de comenzar en Aldapeta María, y vuelve a sonar el teléfono de Naiara. Ahora atiende a una profesora que le comunica que es positivo: “Sí, Begoña (es nombre ficticio), luego te llamo para hablar tranquilamente porque tenemos que ver todos tus contactos estrechos durante las últimas 48 horas”.

El grupo del PP+Cs en el Parlamento vasco ha presentado este jueves en la Cámara una iniciativa en la que pide implantar la figura del enfermero escolar en todos los centros educativos de la comunidad autónoma. El coordinador de Ciudadanos en Euskadi y portavoz de Educación de la coalición en el Parlamento, José Manuel Gil, explica que esta figura será “clave como primer escalón de asistencia en caso de caídas, desmayos o accidentes, y para la formación en hábitos de salud” entre los niños.

En la iniciativa instan al Gobierno vasco a convertir la figura del enfermero escolar en la persona de referencia del centro educativo y en “nexo de unión entre los diferentes organismos involucrados en la salud de los escolares, facilitando la puesta en marcha de los distintos programas de promoción de la salud que ofertan las administraciones públicas”.

Información sobre el coronavirus

– Aquí puede seguir la última hora sobre la evolución de la pandemia

– Así evoluciona la curva del coronavirus en el mundo

– Descárguese la aplicación de rastreo para España

– Guía de actuación ante la enfermedad

  • el-telefono-de-la-enfermera-escolar-no-para-de-sonar

    el-telefono-de-la-enfermera-escolar-no-para-de-sonar